El San Prudencio dio inicio a la temporada con una sólida victoria en casa (3-1) frente al Nanclares. El equipo colegial cimentó su triunfo en una primera parte muy completa, en la que comenzó dominando con paciencia el balón, imprimiendo ritmo y haciendo daño a la espalda de la línea defensiva adelantada del rival.
Las ocasiones no tardaron en llegar gracias a la velocidad por banda. Alrededor del minuto ocho, Ibai se marchó por potencia y puso un centro atrás para Ape; el guardameta detuvo el primer remate, pero en la segunda acción cazó el rechace para mandar el balón al fondo de la red y poner el 1-0. El San Prudencio siguió muy cómodo y, sobre el minuto 20, amplió distancias con una jugada calcada. En esta ocasión, otra ruptura de Ibai al espacio terminó con un pase atrás para que Nava definiera y anotara el segundo.
A la media hora de juego, en otra acción muy similar tras una buena circulación de balón, Ibai volvió a servir hacia atrás desde la banda y, después de varios rebotes en el área, Gaizka empaló el 3-0. El choque parecía visto para sentencia, pero el San Prudencio encadenó varios desajustes en el tramo final y el Nanclares, en uno de sus escasos acercamientos, recortó distancias en el minuto 45.
La segunda mitad cambió el panorama. El equipo colegial bajó el tono físico, acusó la falta de comunicación y sufrió con la presión alta del Nanclares, llegando tarde a los ajustes y sin sentirse cómodo con el planteamiento del adversario. Pese a ello, el conjunto local supo sufrir atrás y mantenerse serio durante los momentos complicados del partido, en los que el cuadro visitante dispuso de dos buenas ocasiones para haber apretado aún más el resultado.
En los últimos 15 minutos, con un ajuste de sistema táctico, el San Prudencio recuperó el control, volvió a ser dominador y dispuso de dos o tres llegadas claras para haber redondeado una goleada más amplia.
"Contento en general con el partido porque porque nos demostró lo que tenemos que seguir haciendo bien y lo que hay que mejorar a nivel defensivo", valoró el técnico Jonatan Torio.

















