El San Prudencio de Primera Nacional se dio de bruces ayer, martes, en el duelo frente a La Salle (67-59), partido que tuvo que aplazarse hace dos fines de semana. Fue otro encuentro en el que, en palabras de Mikel García, el equipo no consiguió dar con la tecla en la parcela ofensiva. "Estamos pagando esa frustración individual y colectiva", reconoció.
Y eso que el enncuentro comenzó muy bien para los intereses gasteiztarras, con 20 puntos anotados en el primer cuarto y otros 15 en el segundo. El equipo colegial superó al rival durante los primeros compases gracias a su ritmo y su solvencia en ataque.
No obstante, tras la vuelta de los vestuarios, el San Prudencio se bloqueó y tan solo anotó 24 puntos entre el tercer y último cuarto. El porcentaje desde el perímetro fue muy pobre: apenas 8 triples anotados en 33 intentos.
"Es muy frustrante porque el rival no hizo un gran partido, no defendimos mal, pero no metimos una", lamentó Mikel García al término del encuentro.






















