El San Prudencio impuso la lógica en su visita al Atlético San Sebastián (52-66) y, aun sin firmar una gran actuación ni acercarse a su mejor versión, logró certificar un nuevo triunfo a domicilio tras despegarse en el marcador en el último cuarto.
Los de Mikel García jugaron al ritmo que marcó el rival, sin llegar a imponer su propio estilo durante buena parte del encuentro. El equipo se cerró por completo en el uno contra uno y le costó encontrar soluciones. El duelo transcurrió a un ritmo muy bajo, un escenario en el que los gasteiztarras no se sintieron cómodos. De hecho, el San Prudencio solo sumó 31 puntos antes del descanso, una señal clara del espesor ofensivo provocado por los bajos porcentajes exteriores.
En el tercer cuarto se apostó por un quinteto más pequeño y móvil para intentar correr, una decisión que permitió abrir el campo, generar tiros favorables y aumentar el número de posesiones. Ya en el último cuarto, el equipo supo mantener la renta obtenida para sellar un triunfo importante que le permite seguir en la parte alta de la clasificación.






















