El San Prudencio cayó derrotado ante el San Ignacio en su visita a Adurtza (2-0), en un encuentro marcado por las imprecisiones y, una vez más, por la falta de regularidad que viene condicionando al conjunto colegial a lo largo de la temporada.
La primera parte arrancó con un San Prudencio concentrado, minimizando riesgos y mostrando una actitud sólida. Durante la primera media hora reinó el respeto entre ambos equipos, con un juego muy disputado en el centro del campo y escasas llegadas a las áreas. Superado ese tramo inicial, los de Jonatan Torio dispusieron de sus mejores minutos, generando varias ocasiones para adelantarse en el marcador. La más clara llegó en un remate de Urko que se marchó por encima del larguero.
El SanPru se sentía cómodo sobre el terreno de juego, pero un despiste defensivo colectivo en el minuto 42 resultó decisivo. El San Ignacio aprovechó una zaga desajustada y, tras un rechace del guardameta, abrió el marcador a portería vacía. El gol supuso un golpe duro del que el equipo no supo reponerse. Pese a reajustar algunos aspectos en el descanso, la segunda mitad fue un continuo querer y no poder.
El San Prudencio apenas generó peligro en área rival, más allá de un acercamiento de Gaizka y otro de Valen. La falta de precisión en la toma de decisiones, las pérdidas de balón y la incapacidad para enlazar con el ataque lastraron a los colegiales. Ya en el tiempo de descuento, tras una falta lateral y varios rechaces posteriores al despeje inicial de Asier, el San Ignacio sentenció el encuentro con el segundo tanto.
"Es la sensación de toda la temporada. Somos un equipo muy irregular que desconecta y se val del partido. Ahora somos poco fiables", reconoció Jonatan Torio al término del encuentro.










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