El San Prudencio de Mikel García no tiene techo. El conjunto gasteiztarra se ha impuesto este jueves a un rival de la envergadura del Easo Basket (75-89) en un encuentro en el que fue necesario derrochar esfuerzo en todas las facetas del juego para sellar una victoria contundente que mantiene a los alaveses en lo más alto de la clasificación.
Fue, de hecho, en palabras del propio técnico, "una locura de partido que ha costado mucho imponerse". Y eso que los primeros quince minutos fueron formidables, encontrando buenos tiros y jugando a un ritmo ágil, con los focos ofensivos muy claros. No obstante, el rival elevó el nivel en los últimos cinco minutos antes del descanso y el San Prudencio perdió fluidez en ataque, con lanzamientos precipitados y mal seleccionados, lo que provocó una desventaja momentánea de siete puntos.
En el descanso, Mikel García ajustó las consignas e incidió en la necesidad de mantener el ritmo y las señas de identidad del San Prudencio. Tras la reanudación, el conjunto gasteiztarra igualó el encuentro gracias a una clara mejora defensiva y a su actividad en ambos lados de la pista. En el último cuarto, el Easo Basket apostó por una defensa en zona, pero el SanPru la desbarató a base de acierto desde la cuerda exterior y un enorme esfuerzo colectivo en defensa, lo que permitió hilvanar transiciones rápidas y firmar un parcial definitivo de 13-28 en el tramo final.
"Estoy contentísimo", declaró un más que satisfecho Mikel García al término del encuentro, tras una victoria de enorme mérito en el feudo guipuzcoano.









.jpg)
.jpg)











